Pago por consignación y pago con subrogación: concepto, características y efectos

El pago por consignación y el pago con subrogación son dos formas de cumplir con una obligación, que pueden surgir en diferentes situaciones. En este artículo, exploraremos en detalle estos conceptos, sus características y efectos legales.

El pago por consignación es una forma de pago que se realiza cuando existe una obligación y el acreedor se niega a recibirlo, o cuando existen dudas sobre quién es el legítimo acreedor. En estos casos, el deudor puede realizar la consignación de la suma de dinero o de la cosa debida ante el juez competente.

Para que el pago por consignación sea válido, deben cumplirse ciertos requisitos. En primer lugar, el deudor debe notificar al acreedor su intención de realizar la consignación. Además, debe depositar la suma de dinero o la cosa debida en una entidad bancaria o en el juzgado competente. Es importante destacar que la enumeración de los casos previstos por el código civil no es exhaustiva, por lo que existen otros supuestos en los que se puede realizar el pago por consignación.

Los efectos del pago por consignación son importantes tanto para el deudor como para el acreedor. En primer lugar, el deudor se libera de la obligación al realizar la consignación. Por otro lado, el acreedor puede retirar la suma de dinero o la cosa debida consignada, o impugnar la consignación si considera que no es válida.

Existen diferentes modos de realizar la consignación. En el caso de las sumas de dinero, el deudor debe depositarla en una entidad bancaria y notificar al acreedor. En el caso de las obligaciones de dar cosas ciertas, el deudor debe entregar la cosa en el lugar y tiempo convenidos. Si no se ha establecido un lugar y tiempo, el deudor debe depositar la cosa en el juzgado competente.

En el caso de las obligaciones de dar cosas inciertas, el procedimiento de consignación es un poco más complejo. El deudor debe notificar al acreedor su intención de realizar la consignación y solicitar al juez que determine el valor de la cosa. Una vez determinado el valor, el deudor debe depositar la suma de dinero equivalente en la entidad bancaria o en el juzgado competente.

Además del pago por consignación, existe el pago con subrogación. Esta forma de pago se da cuando un tercero paga la deuda del deudor y se subroga en los derechos y obligaciones del acreedor. Es decir, el tercero se convierte en el nuevo acreedor de la obligación.

El pago con subrogación tiene antecedentes históricos y se fundamenta en la idea de que el tercero que paga la deuda del deudor debe tener los mismos derechos y obligaciones que el acreedor original. Su importancia práctica radica en que permite que el deudor cumpla con su obligación a través de un tercero, evitando así posibles conflictos o dificultades.

La naturaleza jurídica del pago con subrogación ha sido objeto de debate y existen distintas teorías al respecto. Sin embargo, el método adoptado por el código civil establece que existen tres especies de pago con subrogación: la subrogación legal, la subrogación convencional por el acreedor y la subrogación convencional por el deudor.

La subrogación legal se da en los casos previstos por el código civil, donde se establece que el tercero que paga la deuda del deudor se subroga en los derechos y obligaciones del acreedor. Además de los casos previstos por la ley, también pueden darse otros supuestos en los que se produce la subrogación legal.

Por otro lado, la subrogación convencional puede ser realizada tanto por el acreedor como por el deudor. En el caso de la subrogación convencional por el acreedor, este acepta el pago realizado por un tercero y acuerda subrogarlo en sus derechos y obligaciones. En el caso de la subrogación convencional por el deudor, este busca un tercero que pague su deuda y se subrogue en los derechos y obligaciones del acreedor.

Los efectos del pago con subrogación son similares a los del pago por consignación. El deudor se libera de la obligación al realizar el pago con subrogación, y el tercero que paga la deuda se convierte en el nuevo acreedor. Es importante destacar que el pago con subrogación se diferencia de la cesión de créditos, ya que en este último caso, el deudor cede su posición de acreedor a un tercero.

En conclusión, el pago por consignación y el pago con subrogación son dos formas de cumplir con una obligación que pueden surgir en diferentes situaciones. Tanto el pago por consignación como el pago con subrogación tienen requisitos y efectos legales específicos, y su importancia práctica radica en que permiten que el deudor cumpla con su obligación de manera efectiva y eviten posibles conflictos.

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